Si algo hace bien WWE con los reinados de Reigns es que en general logran darle algo especial a sus defensas de modo de sembrar la duda de la emoción del resultado, por más que sea evidente que Roman tendrá un reinado extenso, siempre hay algún motivo dentro o fuera del ring que te dice que quizá WWE se la juegue por X rival, ha pasado muchas veces, ha hecho enojar a mucha gente, pero de que funciona, pues funciona. En este caso tenemos a Penta en México, y no puede sino recordarme a Sami Zayn en Canadá enfrentando a Roman o a Drew en UK. Dicho esto, como buen latino claramente se siente más cercano el ambiente de caldera de esta lucha. La lucha por lo demás es buenísima, me encantó ver a Penta más estratégico, más pausado, con menos frecuencia de movidas, sobre todo luego de que su entusiasmo los primeros minutos lo lleva a golpearse la mando y abrir una brecha para que Roman lo castigue. De ahí en adelante Penta espera pacientemente el espacio para atacar. Se dieron duro, los golpes son bien brutales, poco se ha visto (y dudo que se vea), al Penta brawler, es decir al mejor Penta, en WWE, pero acá me acordé de esa faceta al ver lo stiff de sus combos y patadas. Reigns responde acorde a ello, pese a que todos recordarán los dos Canadian Destroyer o el bombazo en la mesa (que resistió y después se desmayó), lo que más me mantuvo atento fue ver cada golpe que se daban, estuvo bien brutal en ese sentido, los reversal de Roman a los ataques aéreos sobre todo, o la serie de Superkicks de Penta. Por todo esto creo que me molestó el spot de Roman sacando Fighting Spirit luego de la Canadian Destroyer porque siento que rompió con el hilo de golpes realistas que traía la lucha, pero en fin, quitando ese facto, el final lo encontré bastante bueno, todo lo que fue llevando a él de hecho, desde que a Roman se le ocurre hacer una promo y casi pierde por tarado, hasta que Penta termina sucumbiendo ante la lanza. Una defensa de Reigns digna de su anterior reinado.
¡Sígueme en Twitter para que sepas cuando publico algo nuevo.
